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MIOMAS UTERINOS: UNA PATOLOGÍA BENIGNA MUY FRECUENTE


¿Qué son?

Son formaciones de tejido muscular que se localizan en la cavidad uterina y que se originan a partir de la proliferación de células procedentes de las paredes del útero.

Se estima que aparecen en un 25% de mujeres en edad reproductiva y hasta en un 40% de mujeres en edad inferior a los 50 años.

Su tamaño es variable (los hay de 5mm y de hasta 20cm), aunque lo más normal es que no sobrepasen 4-5 cm. Pueden ir creciendo un poco durante la época fértil de la mujer y tienden a desaparecer con la menopausia.


¿Por qué aparecen?


Se desconoce la causa de los miomas en el útero. Sin embargo

  • Los estrógenos pueden favorecer su crecimiento.

  • Durante el primer trimestre del embarazo, un tercio de los miomas aumentan su tamaño y tras el parto se reducen.

  • Después de la menopausia los miomas reducen su tamaño o se mantienen estables.


Otras causas de los miomas incluyen:

  • Raza, son más comunes en las mujeres afroamericanas.

  • Edad, su desarrollo suele ser más rápido en mujeres menores de 35 años. A partir de los 45 años, el crecimiento suele ser más lento.

  • Genética.

  • Obesidad y la hipertensión arterial también pueden incidir en el desarrollo de miomas.


¿Dónde se localizan?


Según su localización, los miomas se clasifican en:

  • Intramurales: crecen dentro de la pared muscular del útero

  • Submucosos: crecen hacia el interior del útero y deforman su cavidad

  • Subserosos: crecen y se proyectan hacia el exterior del útero


¿Qué síntomas puede provocar?

Aunque se considera que aproximadamente un 30% de ellos son asintomáticos la presencia de molestias dependen de dos factores: tamaño y localización.


Los síntomas más comunes son:

  • La menstruación dura más del límite de los siete días a veces con el paso de coágulos de sangre. (puede ocacionar anemia, fatiga y debilidad)

  • Molestias urinarias o intestinales.

  • Calambres pélvicos o dolor con los períodos.

  • Sensación de llenura, presión o bulto en la parte baja del abdomen.

  • Dificultad para orinar, goteo al final de la micción o retención de orina si el mioma presiona la vejiga.

  • Infertilidad o complicaciones en el embarazo ya que dificultan la implantación del óvulo fecundado en el endometrio.

  • Dolor durante la relación sexual.


¿Cómo se detectan?

La mayoría de los miomas son pequeños, pero se pueden detectar con la ecografía de control rutinaria que se realiza en las revisiones ginecológicas. Una vez diagnosticados y, según las características y los síntomas, se va controlando en las revisiones sucesivas.


¿Se pueden tratar?


Solo se deben tratar los miomas que produzcan síntomas.

Los tratamientos pueden ser múltiples y su elección por parte del especialista en Ginecología y Obstetricia depende de muchos factores, entre los que se encuentran la sintomatología, la edad de la paciente, el deseo gestacional o las preferencias de la paciente.

Las opciones de tratamiento son:

a. Tratamiento médico Anticonceptivos hormonales combinados, eficaces en el tratamiento de los trastornos de sangrado.

b. Tratamientos no invasivos. Embolización de las arterias que llegan al mioma, muy eficaz para tratar los miomas intramurales que producen sangrado.

c. Tratamiento quirúrgico conservador: Consiste en la extirpación del mioma mediante técnicas mínimamente invasivas o mediante laparotomía (abriendo el abdomen). La recuperación es muy rápida y presenta pocos riesgos.

d. Tratamiento quirúrgico radical: Consiste en la extirpación total del útero que, la gran mayoría de veces, se puede realizar mediante laparoscopia mínimamente invasiva.


Los miomas son tumores benignos que nunca se convierten en cáncer. Cuando una mujer presenta un sarcoma (el equivalente maligno del mioma), éste era maligno desde el principio y nunca proviene de la malignización de un tumor benigno.

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